Llega a producir un primer anteproyecto en febrero del año 1956. Desarrollo natural de las reflexiones hechas durante la fase de proyecto de la casa Iranzo, para este anteproyecto retoma el tema bauhausiano de la diferenciación volumétrica y vuelve a reconsiderar el esquema de casa bi-nuclear de Breuerse articula solamente en tres volúmenes que corresponden, aproximadamente, a los tres elementos de la casa bi-nuclear: zona noche, zona día, vestíbulo. La conexión entre las dos plantas se realiza a través de dos escaleras,
que se mantendrán, con significados distintos, hasta el proyecto final: una de caracol para uso privado, que conecta el área de los servicios con los dormitorios; y otra en un solo tramo, que conecta directamente el vestíbulo de acceso con la sala de estar.
Como consecuencia de la disposición longitudinal, el acceso, que en la composición binuclear se dispone según un eje central que corresponde al vestíbulo, se realiza aquí lateralmente recortando el volumen para colocar los servicios bajo el cuerpo de los dormitorios.
A partir de este momento, los croquis plantean claramente una reflexión que se centra sobre cuatro decisiones fundamentales que desembocarán, en el mismo mes de febrero, en un segundo anteproyecto.
Ø En primer lugar :
· búsqueda compositiva hacia una articulación volumétrica mucho más variada, establecer una relación más intensa entre la casa y el terreno, organizando la casa en una planta sola(con terraza en planta techo y el garaje subterráneo) y orientando la casa transversalmente a la parcela.
Ø En segundo lugar:
· se producen en el proyecto una cadena de movimientos que exploran nuevas soluciones y llevarán, finalmente, a importantes modificaciones en los postulados iniciales. El resultado es una solución en planta central netamente en contraste con la articulación volumétrica que hasta ahora había caracterizado de manera decisiva la producción arquitectónica de Sostres,
por lo menos en lo que concierne a la vivienda unifamiliar.


