LA CASA EN LA ACTUALIDAD
lunes, 31 de enero de 2011 by grupo 38 in

  Los propietarios encargaron en 1984 a Basegoda Nonell una profunda reforma de la casa que modificó tanto sus fachadas como su interior, en especial la zona de estar, incluyendo la desaparición del patio para convertirlo en lavabo. En los años 90 fue puesta a la venta.
  La reconstrucción de la casa se organizó en dos etapas:
Ø  En primer lugar:
·         se eliminaron los elementos no portantes como los añadidos no recogidos en el proyecto original. La casa quedó como un esqueleto que mostraba cómo su estructura exacta era ya la esencia de su propia construcción.
Ø  En segundo lugar:
·         carpinterías y cerramientos a partir de los datos de posición, tamaño y forma que en la primera fase se habían descubierto.
Ø  En tercer lugar:
·         se discutieron situaciones no previstas en el proyecto o bien que presentaban contradicciones entre el proyecto original y el proyecto construido. En situaciones no previstas en el proyecto, estaría la necesidad de rediseñar la relación de la casa con sus vecinos. En ese sentido, estaba en ámbito comprendido entre la cocina y el vecino de la derecha. Se optó por una re-proyectación de la fachada oeste que permitiera abrir la cocina hacia ese                             nuevo ámbito, creando un patio lateral sobre la cubierta del garaje. Este criterio se empleó también en el rediseño del jardín posterior, de manera que la casa pasaba de ser la casa aislada que había sido originalmente, a una casa con patios.
 
  En el caso de contradicciones entre proyecto original y proyecto construido, en lo referente a la pared que separa la habitación principal del patio central, que en los planos publicados en la época aparece como una vidriera mientras que en las fotos, también de la época, se puede comprobar que se construyó una pared, se optó por mantener el criterio de lo construido frente a lo proyectado, no sin antes reconstruir el proceso por el cual se modificó el proyecto original
  En la casa Moratiel encontramos bajo las múltiples capas de pintura, alguno de los colores originales, en especial el rojo Venecia de la fachada. En el interior, alguna de las paredes conservaba resquicios de un verde pálido, muy común en las casas de la época. Sin embargo, la nueva pared que cerraba el patio de la cocina, creaba un problema tanto si se mantenía en color blanco como el resto de la casa, como si se pretendía pintar de un nuevo color.
  La casa sorprende ahora a quien sólo la conocía a través de las fotos a pesar de lo estricta que fue la búsqueda de la policromía original. Quizá repintarla en grises y negros hubiera sido una actitud más fidedigna, no tanto con la casa sino con
la imagen que de ella teníamos todos.

Publicar un comentario